
Solemnidad de nuestro Señor Jesucristo, Rey del Universo. A Él el poder, la gloria y la
majestad para siempre, por los siglos de los siglos (elog. del Martirologio Romano).
Este fin de semana, con la solemnidad de Cristo Rey damos inicio a la última semana del ciclo litúrgico B. Dos de las cofradías con sede en nuestra parroquia rinden culto a Jesucristo Rey del Universo.
El sábado por la tarde, a las 19:30, la Hermandad de Nazarenos de Ntro. Padre Jesús de la Caridad y Ntra. Sra. de las Tristezas, cuya imagen titular estuvo situada en el presbiterio, nos invitó a participar en la Santa Misa de Requiem, . Previamente se rezó el Santo Rosario.

El domingo fue la Venerable e Ilustre Archicofradía del Santísimo Sacramento la que nos invitó a participar en la Solemne Eucaristía que se celebró a las 12:00. Seguidamente tuvo lugar la Procesión de Minerva, procesión eucarística que discurrió por el interior del templo y que incluyó, a su paso por la puerta principal, la bendición al pueblo de Lucena. El Santísimo Sacramento fue portado por nuestro vicario parroquial, D. Diego Fernando Figueroa y acompañado por los niños que se están preparando para recibir su Primera Comunión. Os dejamos con algunas imágenes de la procesión eucarística y el enlace de la retransmisión.
https://youtu.be/CeoFZE_PIac?si=voRQrJUyncdueTlA
El origen del nombre que recibe esta procesión se remonta al siglo XVI cuando empezaron a celebrarse en la Basílica romana de Santa Maria sopra Minerva, cuyo nombre proviene de que allí se alzaron en época romana tres templos paganos dedicados a Minerva, Isis y Serapis. La iglesia estaba regida por religiosos dominicos, y existía una cofradía del Santísimo Sacramento, que había sido constituida en 1520 bajo el papado de Pablo III. En 1573, el Papa Gregorio XII, en una bula ratifica y extiende las indulgencias a quienes cumplan con los requisitos: Se concede la indulgencia plenaria de todos sus pecados a todos y cada uno de ambos sexos que entren en la confraternidad bajo la advocación del Corpus Christi de la Iglesia de Santa Maria sopra Minerva, construida por los dominicos y aprobada por el papa Pablo III, y a todos aquellos cofrades que el día de la fiesta del Corpus Christi, o su octava, confiesen sus pecados y tomen el sacramento, y de igual forma a aquellos cofrades, penitentes y confesados a punto de morir… a los cofrades que visiten el altar o lugar y oren el viernes, se les concede cien días de indulgencia; y el día de Jueves Santo, a los mismos cofrades, siete años y las mismas cuarentenas. De nuevo, a los mismos cofrades que en el altar, el tercer domingo de cada mes y el Jueves Santo, tomen la eucaristía; diez años y las mismas cuarentenas.




