Desde el Pasado 20 de Abril, luce con todo su esplendor el retablo de la Purísima Concepción.
Este retablo del siglo XVII, gemelo al de San Miguel, esta situado a la izquierda del altar mayor de nuestra parroquia y ha sido restaurado por la restauradora Ana Infante de la Torre, su equipo de restauradores y con la colaboración del arquitecto de Patrimonio del Obispado.
La restauración ha requerido una inversión total de 67.786,11€ que será sufragada del siguiente modo:
42.659,35€ por la aportación de particulares y fondos de la Parroquia
25.126,76€ por la subvención otorgada por la Diputación Provincial de Córdoba.
Esta intervención, forma parte de un amplio proyecto de conservación de nuestra parroquia, declarada Bien de Interés Cultural y se enmarca en el ambicioso proyecto general de puesta a punto, que comenzó con la restauración de la Portada de la Virgen, la Portada de San Miguel y la Portada Principal, la restauración del Retablo de san Miguel, la nueva iluminación artística interior a través de la Fundación Endesa, y diversas obras de conservación y mantenimiento en Cubiertas y dependencias interiores,
El Retablo de la Purísima Concepción, fue construido en el siglo XVII y es de autor anónimo, aunque sí es conocido que fue pintado y dorado en 1665 por Francisco de Burgos. Fue diseñado como conjunto pictórico completo, del que posteriormente se eliminó el lienzo central para sustituirlo por la hornacina que alberga la imagen de la Inmaculada Concepción. En las calles laterales incluye cuatro lienzos, atribuidos al pintor lucentino Bernabé Jiménez de Illescas. Se remata con dos escudos heráldicos y un lienzo de mayor tamaño, que representa a San Sebastián. Bajo el retablo se custodian dos hornacinas con reliquias de santos.
La iglesia de San Mateo de Lucena está declarada Bien de Interés Cultural (BIC), con la categoría de monumento, y está inscrita en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz.





