Terminábamos el domingo pasado con el llamamiento de Jesús a orar siempre y sin desfallecer. Todo para intentar estar siempre en contacto con Dios, para conocer su voluntad y poder tomar las decisiones correctas. Es muy bueno orar. Contra el estrés al que nos somete la vida diaria, un tiempo de paz y de tranquilidad cada día es buenísimo para los nervios. Os lo recomiendo de corazón. Si los médicos supieran lo bueno que es, seguro que lo recetaban.
Hoy Jesús va un paso más allá, y nos da otro consejo para progresar en la vida espiritual. No es suficiente con orar siempre. Hay que aprender a rezar de la forma correcta. Posiblemente, alguno habrá que rece para que se le caiga el techo en la cabeza al vecino pesado, pero no suele ser lo normal. Con esta clase de súplicas no estaremos de acuerdo. Pero puede haber oraciones “equivocadas”, que sirven no para escuchar a Dios, sino para escucharnos a nosotros mismos. Para ayudarnos a combatir nuestras falsas seguridades y ponernos en presencia de Dios, Jesús nos presenta al fariseo y al publicano. ….
(Comienzo del Comentario al Evangelio del domingo 26-10-2025, “El que se humilla será enaltecido”.)
Alejandro, C.M.F. (www.ciudadredonda.org)
Video completo de la Celebración:
Audio de la homilía realizada por D. Jesus María Moriana Elvira:
