La santidad siempre gana: San Mateo celebra la Solemnidad de Todos los Santos con una jornada dedicada a los más pequeños
La Parroquia de San Mateo Apóstol de Lucena ha celebrado hoy, 1 de noviembre, la Solemnidad de Todos los Santos con una jornada muy especial en la que los niños, las familias y toda la comunidad parroquial han sido protagonistas. Una celebración que ha unido catequesis, convivencia, alegría y oración, recordándonos que la santidad es una llamada que Dios hace a todos.
La jornada ha contado con una iniciativa organizada por la Cofradía de Amor y Paz, bajo el título «HOLLYWINS: ¡La santidad siempre gana!», una actividad dirigida a los más pequeños con la que se ha querido ofrecer una alternativa cristiana a otras tradiciones que se extienden en estas fechas, poniendo en el centro la luz de Cristo y el testimonio de quienes dedicaron su vida a seguirle.
«HOLLYWINS»: una aventura para descubrir que la santidad siempre gana
A través de esta original propuesta, los niños participantes se han adentrado en una divertida aventura en la que han podido conocer la historia de algunos santos, descubrir sus vidas y aprender de sus ejemplos.
Ataviados con representaciones de distintos santos, los pequeños han participado en diferentes juegos, pruebas y acertijos, en los que han tenido la oportunidad de descubrir que detrás de cada santo hay una historia de amor a Dios, entrega a los demás y fidelidad al Evangelio.
El objetivo de esta actividad ha sido transmitir, de una manera cercana, participativa y adaptada a los niños, un mensaje fundamental: la santidad siempre gana, porque la luz de Cristo brilla con más fuerza que cualquier oscuridad.
Una forma alegre y educativa de acercar a los niños a la riqueza de la tradición cristiana, recordándoles que los santos no son personajes lejanos, sino amigos de Jesús que, con sus vidas, nos muestran el camino para llegar al cielo.
Al finalizar la actividad, los niños se han incorporado a la celebración de la Santa Misa de la Familia, participando así en la Eucaristía de esta solemnidad.
Una Santa Misa de la Familia con un ambiente muy especial
La celebración eucarística ha estado presidida por nuestro párroco, D. Ángel Cristo Arroyo Castro, quien ha querido hacer partícipes a los niños de la solemnidad que hoy celebra la Iglesia.
Uno de los momentos más entrañables de la celebración ha tenido lugar al comienzo de la homilía, cuando D. Ángel ha invitado a todos los pequeños que habían acudido vestidos de santos a acercarse al presbiterio para presentarse ante la asamblea y contar qué santo representaban.
Así, ante la mirada de sus familiares y de toda la comunidad, han ido apareciendo Santa Rosa de Lima, San José, San Pedro, San Mateo, Santa Rita, Santa Lucía, San Gabriel, San Marcos, San Juan Pablo II, San Pablo, el Ángel de la Guarda y distintas representaciones de la Virgen María, entre otros.
Un bonito cortejo de pequeños santos que ha llenado de sonrisas y ternura el templo y que ha servido como punto de partida para una catequesis sobre el verdadero significado de la santidad.
Nuestro coro parroquial también ha querido sumarse a esta celebración de una manera muy especial. Sus componentes han acudido vestidos de blanco y luciendo una corona de santo, contribuyendo con este gesto a crear un ambiente festivo y lleno de simbolismo en una jornada en la que toda la comunidad ha querido poner la mirada en el cielo.
«¿Y tú por qué no eres santo?»: la santidad está al alcance de todos
Durante su homilía, D. Ángel ha explicado a los niños y a todos los presentes el significado de la Solemnidad de Todos los Santos, recordando que los santos son los amigos de Jesús que ya están en el cielo y que, con su ejemplo, nos ayudan a desear alcanzar también nosotros la vida eterna.
D. Angel, ha querido desmontar la idea de que para ser santo es necesario realizar grandes prodigios o cosas extraordinarias. Ha explicado que, aunque algunos santos recibieron gracias especiales de Dios, la mayoría fueron hombres y mujeres que pasaron por este mundo intentando vivir como Jesucristo.
Por eso, ha animado a los niños a conocer la vida de los santos, hacerse amigos de ellos e imitar sus virtudes, porque sus testimonios nos enseñan a seguir los pasos de Jesús.
En otro momento de la homilía, D. Ángel ha relacionado esta solemnidad con la celebración del Día de los Fieles Difuntos, que tiene lugar el 2 de noviembre. Ha recordado que, para los cristianos, la muerte no significa el final de todo, porque Cristo ha vencido a la muerte mediante su Resurrección.
«¿Qué sentido tendría vivir la Semana Santa si creemos que todo termina en la muerte?», ha planteado, recordando que la Resurrección de Jesucristo es el acontecimiento central de nuestra fe y que, gracias a ella, se han abierto para todos las puertas del cielo.
Pero quizá el mensaje más importante de su homilía ha llegado cuando ha lanzado a todos una pregunta directa: «¿Y tú por qué no eres santo?».
D. Ángel ha explicado que ser santo no significa hacer cosas raras ni extraordinarias, sino vivir como cristianos en medio del mundo, siguiendo las enseñanzas de Jesús en los pequeños gestos de cada día.
Sonreír a los demás, saludar, ayudar a quien lo necesita, salir de nosotros mismos para acercarnos a quienes están solos, acompañar a las personas mayores o visitar a quienes viven en una residencia son también caminos de santidad.
En definitiva, ha recordado que la santidad comienza en nuestra vida cotidiana, cuando somos capaces de amar, servir y hacer el bien siguiendo el ejemplo de Jesucristo.
La homilía ha concluido con un agradecimiento a todos los niños por su participación y por haber acudido a la Eucaristía vestidos de santos, invitando a toda la comunidad a dar gracias al Señor por el testimonio de quienes ya gozan de su presencia y a pedirle ayuda para que también nosotros podamos alcanzar la santidad.
Una fiesta para recordar que todos estamos llamados a la santidad
La celebración de esta Solemnidad de Todos los Santos ha dejado en nuestra parroquia una imagen entrañable: niños convertidos por unas horas en pequeños testigos de la santidad, familias compartiendo la fe, una cofradía comprometida con la formación cristiana de los más pequeños y un coro parroquial que ha querido sumarse a esta jornada tan especial.
Con iniciativas como «HOLLYWINS: La santidad siempre gana», la Cofradía de Amor y Paz y nuestra comunidad parroquial nos recuerdan que transmitir la fe también puede hacerse desde la alegría, el juego, la creatividad y la convivencia.
Hoy hemos aprendido, una vez más, que los santos no son solamente figuras del pasado que contemplamos en los altares. Son ejemplos vivos de cómo seguir a Jesús y de cómo transformar el mundo con pequeños gestos de amor.
Porque, como nos ha recordado D. Ángel, no hace falta hacer cosas extraordinarias para ser santos; basta con vivir cada día haciendo lo que Jesús espera de nosotros.
Y ese es el mensaje que queremos llevarnos de esta jornada:
¡HOLLYWINS! ¡La santidad siempre gana! Porque cuando Cristo ilumina nuestra vida, ninguna oscuridad puede vencer su luz.
Desde esta Delegación de Medios, queremos agradecer a la Cofradía de Amor y Paz, a nuestro coro parroquial, a las familias y a todos los niños participantes su colaboración y entusiasmo, haciendo posible esta bonita celebración de fe y alegría.
(Video de la Celebracion:)






